Me detengo en tus ojos, profundos como el mar, y me siento Sherlock Holmes, deduciendo tu obrar. Y voy caminando por arcoiris azules, donde el tiempo es ahora, dónde se prenden las luces. Y te miro a los ojos y, al fin, me siento feliz cuando descubro tus pupilas tocando mi nariz. Y vamos avanzando, cada vez, conectamos más donde el juego y la música parecen no fallar. Cuando me siento abrumada te entiendo mejor. En ocasiones, este mundo puede causarte temor. A veces, lamento no saber cómo apoyarte en realidad, prometo que estoy intentándolo, para que puedas disfrutar. Quiero que vivas tu vida, y no que sientas que tenés dueños... que anheles, desees y ames, cantando y cumpliendo sueños. Quiero, por siempre, escuchar tu canción, esa que sale de tu boca y vuela hasta mi corazón. Y que tu mirada azul, que agita los mares, descubra la risa de tus ojos lunares.