No soy consciente de este ingrediente fundamnetal. Estos días fueron de los más locos. Puse mi cabez a remojar y afloraron nuevamente mis pensamientos rebeldes.
Jamás me había percatado de la influencia y la presencia implícita del tiempo. Es más, cuando miraba mi vida, consideraba que no pasaba. Sin embargo me di cuenta de que el tiempo pasaba, porque le pasaba a las demás personas. Sean cercanos o no.
Pero entendí que el tiempo es estático, constante y absoluto. No cambia, pero nosotros si. Nuestra percepcion es la relativa, y eso es lo peligroso. Esto se debe a que a veces nos creemos dueño del tiempo, otras, esclavos, y es esto lo que encamina nuestras decisiones.
Cuando estamos bajo la presión de "los días contados", no hay camino. Todo está difuso, sin solución. No obstante, cuando nuestro objetivo es "lejano" nos creemos los jefes y controladores de todo. Creemos conocer las formas, los caminos y los momentos de proceder. Y aqué vienen los desastres. El tiempo no decide ni dice nada, nosotros vivimos las consecuencias de aquellas decisiones que van marcando nuestro caminar. El tiempo no cura nada, nosotros vamos curandonos porque entendemos que hay circunstancias de mayor dolor y complejidad de la que está atomentandonos en ese determinado momento. El tiempo no es "maestro" de nadie, nosotros vamos tomando el rol de mentores de nuestras vidas cuando aprendemos de nuestros errores y cuando decidimos no cometer las equivocaciones de los que estan a nuestro alrededor.
Somos polvo. No dueños, no esclavos. El tiempo es un elemento indispensable para vivir la vida, pero no deja de ser eso... un elemento, como muchos otros. Es nuestro y es suyo propio. Somos nuestros, somos suyos. Si atendemos a esto, habrá sabiduría.
Jamás me había percatado de la influencia y la presencia implícita del tiempo. Es más, cuando miraba mi vida, consideraba que no pasaba. Sin embargo me di cuenta de que el tiempo pasaba, porque le pasaba a las demás personas. Sean cercanos o no.
Pero entendí que el tiempo es estático, constante y absoluto. No cambia, pero nosotros si. Nuestra percepcion es la relativa, y eso es lo peligroso. Esto se debe a que a veces nos creemos dueño del tiempo, otras, esclavos, y es esto lo que encamina nuestras decisiones.
Cuando estamos bajo la presión de "los días contados", no hay camino. Todo está difuso, sin solución. No obstante, cuando nuestro objetivo es "lejano" nos creemos los jefes y controladores de todo. Creemos conocer las formas, los caminos y los momentos de proceder. Y aqué vienen los desastres. El tiempo no decide ni dice nada, nosotros vivimos las consecuencias de aquellas decisiones que van marcando nuestro caminar. El tiempo no cura nada, nosotros vamos curandonos porque entendemos que hay circunstancias de mayor dolor y complejidad de la que está atomentandonos en ese determinado momento. El tiempo no es "maestro" de nadie, nosotros vamos tomando el rol de mentores de nuestras vidas cuando aprendemos de nuestros errores y cuando decidimos no cometer las equivocaciones de los que estan a nuestro alrededor.
Somos polvo. No dueños, no esclavos. El tiempo es un elemento indispensable para vivir la vida, pero no deja de ser eso... un elemento, como muchos otros. Es nuestro y es suyo propio. Somos nuestros, somos suyos. Si atendemos a esto, habrá sabiduría.
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